Blog

Desde lo hondo

Confinamiento

1 de abril de 2020 0 comentarios

O sea, vivir dentro dentro de nuestras fronteras – finis, frontera, de finio latino: limitar, poner límites-. Vivir dentro de las propias fronteras en sentido amplio es conveniente. aconsejable. Para ello se necesita tomar conciencia de que tenemos fronteras. No todo está abierto a nosotros. Fronteras intelectuales, por ejemplo: en la vida tan real es lo que conocemos como el misterio, lo que no llegamos a conocer. Fronteras psicológicas: a veces la vida nos castiga con realidades, sucesos que descomponen nuestra psicología, nos vemos perdidos, nos desbordan. Para algunos el confinamiento espacial y social que se nos impone a causa de la pandemia, no es fácil de integrar psicológicamente. Todos conocemos que existen fronteras morales, no todo se debe hacer. Fronteras sociales: las que imponen la convivencia humana, la conciencia de no estar solos pisando tierra, vivir humanamente es contar con los demás. El confinamiento espacial, “quédate en casa” es el consejo más curativo y preventivo de la pandemia, puede ayudar a tomar conciencia de otros confinamientos, es decir: de que existen fronteras. Y no precisamente las que se paran a unos de otros, sino las que te sitúan en tu condición humana No se si suene a cursi, o manido, o recurso retórico, el dicho sobre el amor: el límite -frontera- del amor es amar sin límites -sin fronteras-


Epidemias

20 de marzo de 2020 0 comentarios

Situación de alarma sanitaria. Situación de excepcionalidad en la vida de los ciudadanos. Los que deseaban tranquilos en su casa unos días para disfrutar de la familia, del hogar, al prolongarse esa situación obligada, perciben que unos días, bien, pero tantos… Aflora con fuerza algo típico de los ciudadanos: arreglar el mundo. Arreglo que se basa en proclamar qué mal actúan los responsables sociales, desde la creencia -no proclamada por educación- de que ellos mismos lo harían mejor. Es la autosuficiencia que, según un prefacio de Cuaresma, el “Señor no enseña a reconocer y dominar con nuestras privaciones voluntarias”. Nos llegan a través de las redes sociales, cómo la epidemia fue provocada para beneficio de las grandes farmacéuticas. No se aguanta no encontrar a culpables: del origen, de la transmisión, de la falta de medios sanitarios. Se dogmatiza sobre cómo tenía que haber actuado antes la Administración pública. También gusta proclamar cuánto irresponsable existe, porque algunos -pocos, según las noticias-, rompen la cuarentena. ¡Ellos no son así! Me ha llegado un WhatsApp, de alguien que a voces en el momento de los aplausos a nuestros sanitarios, grita: “Menos aplausos y aprended a votar”. Estamos en situación excepcional; pero esas reacciones pertenecen al mundo de lo ordinario y previsible. Así de débiles somos. Debilidad, que es autosuficiencia, epidémica.


Silencio y soledad

15 de marzo de 2020 0 comentarios

Somos seres sociables. Necesitamos a los otros. Necesitamos comunicarnos con quien nos pueda escuchar y hablar. El anacoreta es una persona excepcional, que no encaja en la condición humana. Pero también nos gusta gozar de vez en cuando de la soledad. Lo ejercicios espirituales en su forma más tradicional exigen el silencio. Se entiende que el silencio beneficia que nos miremos adentro, nos conozcamos -sin interferencias externas, y entremos en diálogo con Dios diálogo que se realiza sin romper el silencio. Pero eso son momentos en la vida. No un proyecto de vida continua. Creo que lo dicho es verdad. Como que también lo es hoy la superabundancia de información. Se nos dice que es bueno para nuestro equilibrio psicológico no estar pendiente a todas las horas de lo que nos dicen del coronavirus; basta con informarse en un momento del día. Tanta superabundancia existe también de opiniones. Sin darnos tiempo para contrastar las informaciones. Ni reconocer que en no pocos casos, hemos de confesar que “sobre esto no tengo opinión”. Desde dentro nos pedimos romper el silencio proclamar lo que “sabemos”. Pues bien, estamos en tiempos de rumiar más lo que somos, lo que oímos, lo que leemos, sin prisas por proclamar lo que opinamos o sabemos de “buena tinta”. Quien sabe hablar consigo, sabrá a hablar a Dios un día, dijo el poeta.


La imprescindible opinión

11 de febrero de 2020 1 comentarios

Si no tienes opinión quedas fuera del grupo que se comunica. Opinión ¿sobre qué? Sobre todo. Quien no tiene opinión es un marginal. ¿Y la “docta ignorancia” de la que hablaba Nicolás de Susa? No se entiende: la ignorancia nunca es docta. Favorece esto la degradación de la verdad convertida en posverdad. La verdad exige esfuerzo, honradez y tiempo. La posverdad solo tener conciencia de lo que a uno le interesa. La fabrica el sujeto. Esto se aplica a “lo humano y lo divino”, como suele decirse. Tampoco cabe el misterio. Se dice, con acierto, “de sabios es rectificar”. Pero más de sabios es esforzarse dándose tiempo, tras la búsqueda de información, y desde la humildad que le revela sus limitaciones, señalar que no se tiene opinión sobre todo. Y guardar silencio. Silencio de escucha, de búsqueda, de reflexión y discernimiento. Es la “docta ignorancia”, frente a la frívola opinión.


La crisis de la filosofía

3 de febrero de 2020 0 comentarios

Hubo tiempo en el que se insistía en que la palabra “crisis”, indicaba que se estaba en situación de discernimiento, no tenía sentido alguno negativo. Así la crisis que puede existir en la vida religiosa o en la misma Iglesia, se interpretó como tiempo de análisis, de reflexión, que podía desembocar en una vida religiosa más auténtica en una Iglesia más fiel al proyecto de Jesús de Nazaret. Cuando , sin embrago, se produjo la crisis económica del 2008, el término no indicó otra cosa que una situación calamitosa de la economía. Si habló de crisis de la Filosofía, me gustaría que se entendiera como invitación a discernir sobre la Filosofía hoy; pero me temo que indique más bien una tendencia a degenerar el pensamiento propiamente filosófico. En concreto a no plantearse la grandes preguntas que generaron la filosofía. Lo que Aristóteles llamaba las últimas causas. Últimas en el conocer, primeras en la realidad. O sea preguntarse por el sentido de vivir; o por la razón y la misma causa última de lo existente. Plantearse una antropología que no se reduzca a zoología, con peculiaridades de la raza. Superar lo empírico y aceptar que los sentidos son imprescindibles para nuestro conocer, pero no lo culminan necesariamente. Que existe cuestiones, como, por ejemplo, las éticas, cuya valoración no puede cifrarse en cómo se las valora socialmente, correctas o no correctas, según esté de acuerdo con la opinión generalizada “vulgarizada”. En fin, tener la convicción de que existen cuestiones, que ni la observación sensible, ni el razonamiento formal, pueden resolver. Que es necesario acudir a otra dimensión del pensar; el que se llamó filosofía. La crisis de la filosofía arrastra la crisis de lo religioso, cuando la religión no se reduce a actos cultuales o a devociones urgidas por diversas necesidades. Si nos preocupa el laicismo como única mirada auténtica de nuestra realidad; hemos de pensar que en la base está la crisis del conocer filosófico.


LA GALA DE LOS GOYA

20 de enero de 2020 0 comentarios

La gala de los Goya no pierde nada porque yo no la presencie -por televisión, claro-. Yo creo que tampoco pierdo nada relevante por no verla. Puedo ocupar ese tiempo en asuntos que me resulten más digeribles. Incluso de los que disfrute. El cine me ha gustado. He disfrutado viendo no pocas películas. Y ahora sigo disfrutando de vez en cuando viendo películas antiguas, no pocas ya vistas. No voy a culpar de ello al cine de hoy. Supongo que la razón estará en mí. Resisto menos la violencia, la grosería, los tópicos, que buscan aplauso populista- y por ello dinero-. Es, pues cosa mía, no del cine. Confieso que en mis lecturas de novelas cuando haciendo quizás un juicio temerario, me parece que el autor o autora escribe pensando en el guion que llevará su ficción al cine, me decae el entusiasmo por la lectura. Me parece que en estos casos lo explícitamente literario pierde autonomía a favor de la imagen. El signo de los tiempos: sin imagen no hay existencia. Existe lo que entra por los ojos, la imagen, en contra de la imaginación. Lo objetivo se impone a lo subjetivo Que en otro ámbito que me toca algo más de cerca se formularía: “fuera de lo sensible no hay realidad. Lo empírico es lo absoluto”. ¡Pobre Filosofía!


Creas o no creas, dudarás

14 de enero de 2020 3 comentarios

Así se anuncia lo que creo que es una serie de televisión, “Evil”. Lo vemos en numerosos paneles publicitarios de nuestras ciudades. No sé nada de esa serie, que por el título parece tener un carácter un tanto truculento. Pero me ha hecho pensar el texto. Es un modo muy sencillo de expresar lo que puede suceder, de lo que sucede, cuando hablamos de la fe en Dios. De la fe religiosa en general. No es fácil negar la existencia de Dios sin que quede el rescoldo de la duda: “y si existiera”. Esa pregunta se cuela en el pensar ateo. Y si se tiene fe en su existencia, surge la pregunta “¿y si no hubiera tal Dios, y fuera, como han dicho los filósofos de la sospecha, una creación human?” Es lo acorde con nuestro modo de pensar. Lo no evidente a los sentidos o a las estructuras mentales formales, las matemáticas, admiten la duda. Decia el teólogo Duquoc: “quien no tenga dudas en su fe tiene una fe dudosa”. La duda admite, cómo no, diversos grados de intensidad. A veces se apodera del ámbito entero de la verdad. E incluso determina no tomar opciones. Un error. No se La seguridad plena sobre lo que de suyo no es evidente no existe. Lo que no impide tomar decisiones, compromisos. Quien se compromete en un negocio, no tiene la absoluta seguridad de éxito. Le bastan amplias probabilidades. Los grandes compromisos afectivos, vocacionales, no excluyen la duda. Por eso han de actualizarse cada día. Si la fe es irrelevante, no influye en el vivir, desaparecería la duda.


La aliviadora cuesta de enero

7 de enero de 2020 1 comentarios

A veces la rutina, incluso cargada de trabajo, permite descansar de alteraciones de horarios, de excesos gastronómicos, de emociones fuertes, a veces cargadas de nostalgias, otras de nuevas experiencias en promesa; y no pocas veces de horas de aburrimiento, de no saber qué hacer; o del esfuerzo por ocupar el tiempo con algo de qué presumir luego. Hasta los que en las Navidades se ven alejados de personas que centran su trabajo diario, como los niños del colegio, pudieron echarlos de menos. La montaña nos dice que las cuestas están para subirlas. Que lo relevante es el ritmo con el que se las quiera subir. Frente al acelerón navideño, también de emociones, la cuesta de enero, de sereno del trabajo puede ser un alivio. Nos puede situar mejor en lo que somos y para lo que somos. Bien las Navidades para romper ritmo diario, y no convertir en monotonía la vida. Bien los momentos de mantener un ritmo, que hace más nuestra la vida. Sin más alteraciones que las que la vida ofrece. Que nunca faltan.


Fiesta de los "Santos inocentes"

28 de diciembre de 2019 0 comentarios

¿No será una “inocentada” celebrar la fiesta litúrgica de los “Santo Inocentes”? Bien está que desde hace mucho tiempo se quisiera “compensar” a las víctimas de la horrible decisión de Herodes, a los niños, a sus padres. Que se hiciera declarando mártires a quienes no tenían capacidad para ser testigos, que es lo que quiere decir “mártir”, dejémoslo en devota apreciación. Es Mateo quien nos cuenta el episodio. Mateo siempre preocupado de cómo en Jesús se va cumpliendo lo que había dicho ¿anunciado? Los profetas. Y Jeremías había anunciado el dolor de las madres de Ramá- Belén- por la muerte de sus hijos. Lo que sí aparece con frecuencia en la Sagrada Escritura, y la Liturgia nos hace notar es la contraposición entre la acción de Dios y la de los hombres: la bondad de Dios y la maldad de lo hombres. Por ello el hombre necesita la salvación que venga de Dios, para dejar de ser y de actuar contra su propia dignidad, la de todos, que Dios le ha otorgado. Así, situar cerca el nacimiento de un Niño que el mismo Dios se ha hecho y la muerte de niños decidida por el hombre grita la necesidad que tenemos de que se nos libere de lo que corrompe nuestro propio ser-


ALGO QUE DECIR, ALGO QUE ESCUCHAR EN NAVIDAD

22 de diciembre de 2019 0 comentarios

Para Dios nada hay imposible, dice el el Ángel a María. Para nosotros sí. Por ejemplo ¿se puede decir algo que no se haya dicho con motivo de la Navidad? Pues, si quien nace es Enmanuel, o sea, Dios con nosotros, que sea Él, que nace en cada uno, quien nos diga lo nuevo que necesitamos incorporar en esta Navidad a nuestro ser y hacer. A nosotros nos toca situarnos en actitud de escucha atenta, y acoger, aunque parezca imposible, lo que nos propone. Como les pasó a José y a María. María, dice Lucas, ante el sorprendente espectáculo que se organiza en torno al pesebre, “guardaba todas estas cosas meditándolas en nuestro corazón”. Días de silencio y meditación atenta para sentir cómo vivimos el nacimiento de “Enmanuel”, “Dios con nosotros”. Un Dios que es “Jesús”, el nombre que dicta el ángel a María, es decir: nuestro Salvador.


Sobre el blog
El mercado, la prisa, el fluir…domina nuestras vidas. También la creación cultural y la verdad se encuentran afectados por la sucesión rápida, lo impactante…

Ver más

Sobre el autor
Juan José de León

Entre otras cosas es Director de la Escuela de Teología "Fray Bartolomé de las Casas" (Madrid). Acompaña espiritualmente comunidades religiosas a través de charlas y retiros...

Ver más

Normas del blog

Suscribirse a este blog Suscribirse a este blog
Suscribirse a los comentarios Suscribirse a los comentarios

Otros blogs
Cátedra de Prima Cátedra de Prima
de Editorial San Esteban/Facultad de Teología San Esteban


Últimos artículos
1 de abril
Confinamiento
20 de marzo
Epidemias
15 de marzo
Silencio y soledad
11 de febrero
La imprescindible opinión
3 de febrero
La crisis de la filosofía
20 de enero
LA GALA DE LOS GOYA
14 de enero
Creas o no creas, dudarás
7 de enero
La aliviadora cuesta de enero
28 de diciembre
Fiesta de los "Santos inocentes"
22 de diciembre
ALGO QUE DECIR, ALGO QUE ESCUCHAR EN NAVIDAD


Histórico
2020
2019
2018
2017
2016
2015
2014
2013
2012
2011


Boletín

Apúntese y recibirá en su correo las últimas novedades de la Editorial:

Enviar
 

Revistas
Revista Archivo Dominicano
Revista Ciencia Tomista
Revista Estudios Filosóficos
Revista Vida Sobrenatural
 
Logotipo san esteban editorial
Teléfonos: (34) 923 264 781 / 923 215 000
Fax: (34) 923 265 480
E-mail:
Dirección: Plaza Concilio de Trento s/n, 37001 Salamanca, España
Dirección postal: Apartado 17, 37080 Salamanca, España